jueves, 24 de abril de 2014

EMBAJADORA DE VILLARGORDO

Colaboración de Juan A. Martos Moreno

Acompaño a la banda de la Agrupación Musical “Maestro Miguel” por aquellos pueblos y ciudades de nuestra geografía nacional en los que conocen la calidad de sus componentes y por ello se les invita, año tras año, para que interpreten las piezas musicales de su amplio repertorio en los actos culturales o religiosos que allí se celebran.

miércoles, 23 de abril de 2014

SEMANA SANTA 2014


PREGONERO:
Santiago López Pérez
CAPÍTULO VII
SÁBADO  SANTO
Y
DOMINGO  DE  RESURRECCIÓN

El Sábado Santo es el día del gran vacío de Dios. Cristo ha descendido a los infiernos, es decir, ha compartido la misma muerte que cualquier ser humano; pero, la ha hecho nueva, ya la muerte no es el fin en sí misma, sino que, con Él, la muerte se ha convertido en la puerta necesaria que se abre para el encuentro definitivo y verdadero con Dios.

martes, 22 de abril de 2014

SEMANA SANTA 2014


PREGONERO:
Santiago López Pérez
CAPÍTULO VI

LA  MADRUGADA 
La madrugada del Viernes Santo es noche de sufrimiento, de pasión y entrega hasta el extremo. Apenas unas horas antes, Jesús nos ha dejado su “testamento”:

domingo, 20 de abril de 2014

LA RESURRECCIÓN NOS INVITA A CAMBIAR NUESTRO CAMINAR

Colaboración de Paco Pérez
TEXTOS        
HECHOS 10, 34A. 37-43
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
- Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

sábado, 19 de abril de 2014

SEMANA SANTA 2014


PREGONERO:
Santiago López Pérez
CAPÍTULO IV
MIÉRCOLES  SANTO
El Miércoles Santo por la noche Villargordo recibe un abrazo, el abrazo de la ternura de Dios hecho hombre. Es el Cristo del Amor y Santa Vera Cruz que, desde un profundo silencio, asido por los clavos al madero, pide a nuestros corazones que lo amemos con un amor sincero y verdadero. Entre cirios y cruces y olor a incienso, los jóvenes nazarenos llevan a hombros a Cristo Crucificado y, sin decir una palabra, por todo el pueblo van pregonando: “Mirad el árbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo. Venid a adoradlo”.