Colaboración de Paco Pérez
SÓLO CAMBIA LA FORMA
Dios, a lo largo del tiempo y adaptado a cada momento histórico, llama a las personas al seguimiento, aconsejándoles qué deben hacer, qué no y pidiéndoles que cambien de comportamiento.
Hoy se nos propone, como ejemplo, la llamada que recibió Jonás del Señor y su respuesta positiva a la evangelización. Sin su predicación, los habitantes de Nínive hubieran continuado comportándose mal pero lo escucharon, obedecieron, pidieron perdón y cambiaron. Ante esta respuesta Dios se mostró misericordioso, los perdonó y no los castigó.