Colaboración de Paco Pérez
VENCERLA O CAER
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: GÉNESIS 2, 7-9; 3, 1-7
El Señor Dios modeló al
hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se
convirtió en ser vivo.
El Señor Dios plantó un
jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.
El Señor Dios hizo brotar
del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el
árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y
el mal.
La serpiente era el más
astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la
mujer:
- «¿Cómo es que os ha
dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?»
La mujer respondió a la
serpiente:
- «Podemos comer los
frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en
mitad del jardín nos ha dicho Dios: "No comáis de él ni lo toquéis, bajo
pena de muerte."
La serpiente replicó a la
mujer:
- «No moriréis. Bien sabe
Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el
conocimiento del bien y el mal.»
La mujer vio que el árbol
era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó del fruto,
comió y ofreció a su marido, el cual comió.
Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.