Colaboración de Paco Pérez
MUESTRAN “EL REINO”
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: 1 REYES 3, 5. 7-12
En
aquellos días, el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo:
-
«Pídeme lo que quieras.»
Respondió
Salomón:
-
«Señor, Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre, en el
trono, aunque yo soy un muchacho y no sé desenvolverme. Tu siervo se encuentra
en medio de tu pueblo, un pueblo inmenso, incontable, innumerable. Da a tu
siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del
bien, pues, ¿quién sería capaz de gobernar a este pueblo tan numeroso?»
Al
Señor le agradó que Salomón hubiera pedido aquello, y Dios le dijo:
- «Por haber pedido esto y no haber pedido para ti vida larga ni riquezas ni la vida de tus enemigos, sino que pediste discernimiento para escuchar y gobernar, te cumplo tu petición: te doy un corazón sabio e inteligente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti.»