Colaboración de Paco Pérez
CAMBIO Y COMPROMISO
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: 2 REYES 4, 8-11, 14-16a
Un día pasaba Eliseo por Sunam, y una mujer rica lo
invitó con insistencia a comer. Y, siempre que pasaba por allí, iba a comer a
su casa. Ella dijo a su marido:
-«Me consta que ese hombre de Dios es un santo; con frecuencia pasa por nuestra
casa. Vamos a prepararle una habitación pequeña, cerrada, en el piso superior;
le ponemos allí una cama, una mesa, una silla y un candil, y así, cuando venga
a visitarnos, se quedará aquí.» Un día llegó allí, entró en la habitación y se
acostó.
Dijo a su criado Guejazi:
-« ¿Qué podríamos hacer por ella?»
Guejazi comentó:
-«Qué sé yo. No tiene hijos, y su marido es viejo.»
Eliseo dijo:
-«Llámala.»
La llamó. Ella se quedó junto a la puerta, y Eliseo le dijo:
-«El año que viene, por estas fechas, abrazarás a un hijo.»