Colaboración de Paco Pérez
MANIFESTACIÓN DEL AMOR DE DIOS
TEXTOS, para meditarlos:
1ª LECTURA: ÉXODO 34, 4B-6.8-9
Colaboración de Paco Pérez
MANIFESTACIÓN DEL AMOR DE DIOS
TEXTOS, para meditarlos:
1ª LECTURA: ÉXODO 34, 4B-6.8-9
Colaboración de Paco Pérez
¿PRACTICAMOS
SU EJEMPLO?
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: HECHOS: 1, 1-11
En
mi primer libro, querido Teófilo, escribí de todo lo que Jesús fue haciendo y
enseñando hasta el día en que dio instrucciones a los apóstoles, que había
escogido, movido por el Espíritu Santo, y ascendió al cielo.
Se
les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba
vivo, y, apareciéndoseles durante cuarenta días, les hablo del reino de Dios.
Una
vez que comían juntos, les recomendó:
-
«No os alejéis de Jerusalén; aguardad que se cumpla la promesa de mi Padre, de
la que yo os he hablado. Juan bautizó con agua, dentro
de pocos días vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo.»
Ellos
lo rodearon preguntándole:
-
«Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?»
Jesús contestó:
-
«No os toca a vosotros conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha
establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre
vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea,
en Samaria y hasta los confines del mundo.»
Dicho
esto, lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista.
Mientras miraban fijos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres
vestidos de blanco, que les dijeron:
-
«Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo?
El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse.»
Colaboración de Paco Pérez
Y GUARDAR SUS MANDAMIENTOS
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: HECHOS APÓSTLES 8, 5-8.14-17
En
aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El
gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar
de los signos que hacía, los estaban viendo: de muchos poseídos salían los
espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban.
La ciudad se llenó de alegría.
Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo; aún no había bajado sobre ninguno, estaban sólo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.
Colaboración de Paco Pérez
¿Y EL NUESTRO?
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: HECHOS
6, 1-17
En
aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se
quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el suministro diario no
atendían a sus viudas. Los Doce convocaron al grupo de los discípulos y les
dijeron:
-
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la
administración. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de
buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta
tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra.»
La
propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y
de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás,
prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les
impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.
Colaboración de Paco Pérez
ACOMPAÑA Y AYUDA
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: HECHOS
DE LOS APÓSTOLES 2, 14ª. 36-41
El
día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la
palabra:
-
«Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros
crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías.»
Estas
palabras les traspasaron el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás
apóstoles:
-
«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»
Pedro
les contestó:
-
«Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen
los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale
para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el
Señor, Dios nuestro, aunque estén lejos.»
Con
estas y otras muchas razones les urgía, y los exhortaba diciendo:
-
«Escapad de esta generación perversa.»
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.
Colaboración de Paco Pérez
CAMBIO Y COMPROMISO
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: HECHOS 2, 14. 22-23
El
día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la
palabra:
-
«Judíos y vecinos todos de Jerusalén, escuchad mis palabras y enteraos bien de
lo que pasa. Escuchadme, israelitas: Os hablo de Jesús Nazareno, el hombre que
Dios acreditó ante vosotros realizando por su medio los milagros, signos y
prodigios que conocéis. Conforme al designio previsto y sancionado por Dios, os
lo entregaron, y vosotros, por mano de paganos, lo matasteis en una cruz. Pero
Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la
muerte lo retuviera bajo su dominio, pues David dice:
-
"Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. Por eso
se me alegra el corazón, exulta mi lengua, y mi carne descansa esperanzada.
Porque
no me entregarás a la muerte ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. Me has
enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia."
Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: El patriarca David murió y lo enterraron, y conservamos su sepulcro hasta el día de hoy. Pero era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo; cuando dijo que (no lo entregaría a la muerte y que su carne no conocería la corrupción", hablaba previendo la resurrección del Mesías. Pues bien, Dios resucitó a este Jesús, y todos nosotros somos testigos. Ahora, exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo que estaba prometido, y lo ha derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo.»
Colaboración de Paco Pérez
RESURRECCIÓN Y CAMBIO
TEXTOS, para
meditarlos:
1ª LECTURA: HECHOS DE LOS APÓSTOLES 2, 42-47
Los
hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida
común, en la fracción del pan y en las oraciones.
Todo
el mundo estaba impresionado por los muchos prodigios y signos que los
apóstoles hacían en Jerusalén. Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían
todo en común; vendían posesiones y bienes, y lo repartían entre todos, según
la necesidad de cada uno.
A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos, alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos de todo el pueblo, y día tras día el Señor iba agregando al grupo los que se iban salvando.