viernes, 24 de abril de 2026

EL BUEN PASTOR

Colaboración de Paco Pérez

ACOMPAÑA Y AYUDA

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: HECHOS DE LOS APÓSTOLES 2, 14ª. 36-41

El día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la palabra: 

- «Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías.»

Estas palabras les traspasaron el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:

- «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»

Pedro les contestó:

- «Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el Señor, Dios nuestro, aunque estén lejos.»

Con estas y otras muchas razones les urgía, y los exhortaba diciendo:

- «Escapad de esta generación perversa.»

Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.

SALMO RESPONSORIAL: 22

R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. R.

2ª LECTURA: PEDRO 2. 20B-25

Queridos hermanos:

Si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios. Pues para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo padeció su pasión por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.

Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.

Sus heridas os han curado.

Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.

EVANGELIO: JUAN 10, 1-10

En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera.

Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba.

Por eso añadió Jesús: «Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.

Yo soy la puerta: quien entra por mí, se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

REFLEXIÓN:

El buen pastor es ejemplo de persona responsable en religión, familia, sociedad, cargos públicos… ¿Por qué?

Porque lo que hacemos es cuantificable y todos no respondemos igual. Quienes lo hacen bien contribuyen al progreso y los irresponsables no.

Las personas no respetamos el deseo de Dios cuando no vivimos en paz y no ayudamos a los débiles. Opino así porque nuestra respuesta presenta un balance con superávit en violencia y déficit en paz. Estas realidades propician que haya abundancia de muerte, hambre, miseria e injusticia y escasez de amor al prójimo, justicia, respeto a los derechos, libertad… 

¿Por qué hemos llegado a esta degradación?

Porque los peligros que acechan al rebaño el buen pastor los conoce y soluciona. Hoy, los depredadores de cuatro patas atacan poco al rebaño pero sí tienen un protagonismo muy lamentable los de dos piernas y corbata porque atacan escondidos en edificios pagados por los débiles que su sistema ocasiona; en ellos se embriagan de poder, ambición, mentira e injusticia y, antes de acostarse, se miran en el espejo y éste les dice que son los más listos y poderosos.

El edificio del pensamiento tiene consistencia si fue educado bien pero si no quienes dirigen después nuestros destinos -política y finanzas- lo administran sin rumbo apoyados en una moral sin principios porque son lobos que no respetan los derechos ajenos y sólo desean engullirlos.

Las consecuencias están visibles, GUERRAS y crisis ECONÓMICA, efectos devastadores que están afectando a las ovejas más débiles del rebaño…

Pronto tendremos que hacer algo diferente a lo anterior porque viajar por ese camino no será fácil y quienes lo intenten deberán tener mucha fe.

Cuando Pedro la tuvo comprendió qué le pedía Jesús y predicó con decisión y sin palabras bonitas. Muchos se arrepintieron, le pidieron consejo y él les mostró el camino: Convertirse, bautizarse y recibir el Espíritu Santo. Los bautizados no eran aceptados pero resistían la tentación de responder a las ofensas que les hacían, sembraban con su ejemplo y proclamaban que Jesús era el “camino” que debían seguir cada día haciendo buenas obras, la llave que nos abrirá la puerta para entrar en el Reino.

  

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