viernes, 29 de mayo de 2026

LA SANTÍSIMA TRINIDAD

                                              Colaboración de Paco Pérez

MANIFESTACIÓN DEL AMOR DE DIOS

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: ÉXODO 34, 4B-6.8-9

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra.
El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor.
El Señor pasó ante él, proclamando:
-«Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad.»
Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra.
Y le dijo:
-«Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.»

SALMO RESPONSORIAL: 3, 52-56
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, bendito tu nombre santo y glorioso. R

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos. R.
Bendito eres en la bóveda del cielo. R.

2ª LECTURA: 2 CORINTIOS 13, 11-13

Hermanos:
Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros.
Saludaos mutuamente con el beso ritual.
Os saludan todos los santos.
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

EVANGELIO: JUAN 3, 16-18

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.

Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

REFLEXIÓN:

Es difícil entender los misterios, éste los es, pero las reflexiones de los expertos ayudan a quienes desean avanzar en su comprensión.

Puede que este misterio sea la culminación del plan que Dios estableció para que las personas se relacionaran en su entorno y que el amor fuera el elemento impulsor pero lo fue mostrando poco a poco… ¿Por qué?

Porque no sería aconsejable presentarse de pronto diciendo quién era, lo que debían hacer y qué les esperaba al final del camino terrenal.

Tal vez comenzara a mostrarse con los fenómenos meteorológicos pero -al ir acompañados de efectos sonoros, luminosos y pluviométricos- éstos hicieron creer a los primeros pobladores que arriba había un ser con un poder grande y que decidía sobre ellos. Al pensar así, el Padre entró en sus vidas sin mostrarse y ellos -de manera equivocada– lo tomaron como un ser castigador… ¿Ha mejorado esa percepción o seguimos anclados a ese error?

Pasaron los años, ese concepto equivocado tenía que ser modificado de manera correcta y nos envió a Jesús, su Hijo. Él nos mostró al Padre con delicadeza porque no es lo mismo decir con violencia cómo se deben hacer las cosas que hacerlas de manera práctica y con amor, así lo hacía Él. Entonces… ¿Por qué lo crucificaron si su propuesta era sencilla y fácil de entender?

Porque los egoístas de aquellos tiempos, cuando comprueban que sus prácticas y propuestas son contrarias a la actuación que los encumbró, se enfrentaron a ellas con la mentira y el terror para que no les derrumbara el castillo que se habían construido con procedimientos inhumanos para vivir en la opulencia.

Después, antes de ascender, Jesús nos regaló el Espíritu Santo para que su acción invisible ayudara a quienes creyeran en lo ocurrido confiaran en Él y, empujados por la fe, se comportaran de manera correcta sabiendo que el Padre nos ama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario