Colaboración de Paco Pérez
DEBEMOS
ESPERAR A JESÚS CON ESPERANZA
Los reyes de Israel no gobernaban acertadamente, el Señor les daba la espalda y el pueblo sufría las consecuencias, en este caso el peligro les vendría de Babilonia y Jeremías les anunció qué podía pasarles. El profeta, a pesar de conocer lo que ocurriría, hizo cosas visibles que fueran para ellos mensajes de esperanza. También les recordó la promesa que hizo el Señor a David, la venida del Mesías, el que actuaría con justicia y salvaría a su pueblo. Pasaron los años y vino Jesús, les anunciaba las cosas que ocurrirían más adelante y empleaba una simbología que no era entendida por las personas, cuando les anunció qué le pasaría a Jerusalén ellos pensaron en el final de los tiempos.