Colaboración de Paco Pérez
AL PRÓJIMO, LA ASIGNATURA PENDIENTE
Los comportamientos incorrectos no valoran el daño
que hacen a las personas cuando las zancadillean para obtener beneficios,
aunque éstos sólo sean unos minutos de gloria.
Algo similar ocurrió cuando los fariseos plantearon
a Jesús la
pregunta pero Él, con su respuesta, les mostró el camino: “Amar a Dios” y “Amar al prójimo”. No
les reprochó nada sino que esperó a que meditaran y decidieran si “Guardar el sábado” era,
o no, el primero.
Lo hizo porque practicaba a diario cómo comportarse con el prójimo. Está en Éxodo 22,20-26.