domingo, 8 de febrero de 2026

EVANGELIZAR

 Colaboración de Paco Pérez

SIENDO SAL Y LUZ

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: ISAÍAS 58, 7-10

Así dice el Señor:
Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor.
Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: «Aquí estoy.»
Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía.»

SALMO RESPONSORIAL: 111

R. El justo brilla en las tinieblas como una luz.
En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R.

El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor. R.

Su corazón está seguro, sin temor. Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta, y alzará la frente con dignidad. R.

2ª LECTURA: CORINTIOS 2, 1-5

Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado.
Me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fueron con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

EVANGELIO: MATEO 5, 13-16

«Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se vuelve sosa, ¿con qué se la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero, y que alumbre a todos los de la casa.

Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.

REFLEXIÓN:

Isaías les enseñaba cómo recorrer el verdadero camino… ¿Por qué?

Porque sabía que ayunaban ofreciendo sacrificios a Dios pero después, cuando creían que sus peticiones no eran escuchadas, lo acusaban de no ayudarles y él les reprochó su comportamiento así: [Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que ves desnudo, y no te cierres a tu propia carne.].

¿Qué pensará Dios cuando ayunamos, de alimentos, unos días en Cuaresma y no lo hacemos solucionando las necesidades ajenas?

Él nos permite seguir tomando decisiones en libertad, aunque estén equivocadas, pues espera que cambiemos y, si algún día estamos en apuros, Él nos ayudará aunque no lo percibamos.

Estas realidades hacen que las enseñanzas de Jesús aún no sean percibidas de la misma manera por todas las personas y eso me hace preguntarme… ¿Necesitamos conocerlo mejor o es que estamos más cómodos ignorándolo?

Juzgarlo sin conocerlo es un error, lo correcto es preocuparnos de conocer qué nos pide, cambiar nuestras formas equivocadas de pensar, practicar la verdad y la justicia y enterrar la mentira.

La guerra entre los judíos y Roma ocasionó la destrucción del Templo y acabó con la clase sacerdotal y el culto. Después, por estos hechos históricos, surgieron varias tendencias en el judaísmo y se reunieron para fijar unos puntos en común. De ahí salieron dos grupos, los judeo-fariseos cambiaron la fachada a su creencia pero la esencia no pues continuaron sin aceptar a Jesús pero los judeo-cristianos de Mateo sí y evangelizaban con el modelo que Jesús enseñó y Mateo les recordó: [Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo…].

Lo hizo así porque vivían momentos de incertidumbre y, para animarlos a seguir firmes, les mostró el camino con estos dos elementos esenciales de la vida, la “sal” y la “luz”. Debían comportarse: Como la “sal”, dejando el sabor de un buen recuerdo en sus relaciones y que éstas se conservaran intacta en el tiempo. Como la “luz”, ayudando a ver el camino pues, si Jesús fue “luz” con su ejemplo de vida, ellos también lo serían y harían que la Palabra fuera más entendible.

Mateo les dijo también: [… si vuestra justicia no supera a la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de Dios.].

Lo hizo porque si el modelo judeo-fariseo rechazó injustamente a Jesús ellos debían continuar comunicando y practicando las enseñanzas de las “Bienaventuranzas”, conociendo los peligros que acechaban a quienes lo seguían.

Pablo, al iniciar su misión apostólica, se presentó como una persona sin preparación, sabiduría y elocuencia que intentaba, con la ayuda del Espíritu, mostrarles las enseñanzas de Jesús a través de las cosas buenas que hizo, que murió crucificado por nosotros y que debían buscar el apoyo del Espíritu en sus obras y no perder la fe, cosa que suele ocurrir a quienes buscan el respaldo de los hombres y se olvidan de Dios.

Afirmaba que Jesús utilizaba la ignorancia y la debilidad del mundo para vencer a la cultura y la fuerza de la injusticia.  

 

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