miércoles, 14 de septiembre de 2016

“EL LELO”, UN BUEN HOMBRE

Colaboración de José Martínez Ramírez
Capítulo IV
LOS SEGADORES DE SUEÑOS
En el Cortijo Piletas, cuidando ganado,
jugaba mirando las nubes, pues vivía del viento.
Un niño alegre y pequeño, de ojos muy claros,
cantaba y bailaba pero sonreía muy lento.

domingo, 11 de septiembre de 2016

LA RESPONSABILIDAD NOS GENERA EL PREMIO DE LA ALEGRÍA

Colaboración de Paco Pérez
La alegría, a mi entender, es una semilla que ya llevamos al nacer porque nos la regaló Dios y que las personas deberemos cuidar después para que dé el fruto de ser nuestro estado vital permanente, una realidad que no está presente en la vida de las personas de igual manera. No lo está porque todos no reaccionamos igual ante hechos similares debido a que nuestra valoración individual de los hechos tampoco lo es debido a que no tenemos las mismas prioridades, nuestras actitudes en la convivencia difieren… Podemos disimular qué situación de felicidad o infelicidad tenemos porque quienes nos rodean no leen nuestro interior pero la verdad es que a nuestra conciencia no podemos engañarla o silenciarla… ¿Podría estar ahí el secreto de la alegría o la tristeza individual?

viernes, 9 de septiembre de 2016

“EL LELO”, UN BUEN HOMBRE

Colaboración de Paco Pérez
Capítulo III
SU AFICIÓN POR EL ARTE FLAMENCO
Era muy pequeño y ya mostraba una pasión poco común para el arte,  el “baile flamenco” era su pasión. Cuando iba con su madre a Jaén y pasaba por un escaparate con trajes de “estilo flamenco” se le iban los ojos detrás de ellos y también hacia las “castañuelas” pero la penuria económica de entonces le impedía a su madre poder hacer esas compras y regalarle el equipo de baile completo. Esta circunstancia hizo a Luís agudizar su ingenio y por esa actitud encontró una forma única para tener unas castañuelas originales. 

miércoles, 7 de septiembre de 2016

“EL LELO”, UN BUEN HOMBRE

Colaboración de Paco Pérez
Capítulo II
SU FAMILIA
Nació en Villargordo, en el seno de una familia humilde que vivía en el “Ejido Moya”, el popular barrio local que entonces estaba muy poblado por unas gentes sencillas que eran conocidos como “Los Moyeros” y cuyos descendientes se ganaron en el pueblo la fama de ser muy traviesos, alcanzaron esa fama por las famosas peleas que montaban con los no menos traviesos del otro famoso barrio local que era conocido como la calle “La Luna”, por eso se llamaba a sus retoños “Los Luneros”.

lunes, 5 de septiembre de 2016

“EL LELO”, UN BUEN HOMBRE

Colaboración de Paco Pérez
Capítulo I
El 26 de septiembre de 2011 salí por la mañana con mi esposa para mover el cuerpo durante el paseo que cada día damos a esas horas. Transitábamos por la calle Cristo de la Salud y nos topamos con nuestro buen amigo Luís Moreno CoboEl Lelo” que estaba en la puerta de su vivienda haciendo labores de jardinería.

domingo, 4 de septiembre de 2016

EL SEGUIMIENTO IMPLICA RENUNCIA

Colaboración de Paco Pérez
Jesús siempre planteaba sus temas con la total crudeza que requería el asunto y sin ejercer presiones sobre los que le escuchaban, después tenían que decidir sobre el camino que debían seguir. Él no planteaba opciones dubitativas que permitieran a su auditorio hacer interpretaciones equivocadas de sus palabras, esa es la explicación razonable que encuentro para el hecho de que algunos consideraran que era muy duro su seguimiento y que entonces se retiraran cabizbajos. En nuestros días nos ocurre igual aunque las circunstancias sean diferentes.

sábado, 3 de septiembre de 2016

TOMANDO CAFÉ EN NERJA

Colaboración de Paco Pérez
Capítulo VI
LAS MORCILLAS
Era enero y, dos comadres, María Chiringona” y RosaChicorra”, salieron muy de mañana a barrer las aceras de sus casas y la calle. En unos minutos terminaron apoyadas en sus escobas y dándole a la sin hueso. Durante el tiempo que estuvieron en animada charla hablaron de todo, de todos y de ellas mismas. Estaban en esta última etapa del debate matinal y Rosa le comentó a María que habían hecho unas pocas morcillas y que las tenía colgadas en la cocina para que se fueran secando.