viernes, 14 de agosto de 2026

JESÚS Y LA JUSTICIA

                                            Colaboración de Paco Pérez

EL EJEMPLO MATERNAL

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: ISAÍAS 56, 1. 6-7

Así dice el Señor:

«Guardad el derecho, practicad la justicia, que mi salvación está para llegar, y se va a revelar mi victoria.

A los extranjeros que se han dado al Señor, para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores, que guardan el sábado sin profanarlo y perseveran en mi alianza, los traeré a mi monte santo, los alegraré en mi casa de oración, aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos.»

SALMO: 66

R. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

 El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. R.

Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Que Dios nos bendiga; que le teman hasta los confines del orbe. R.

2ª LECTURA: ROMANOS 11, 13-15. 29-32

Hermanos:
Os digo a vosotros, los gentiles:
Mientras sea vuestro apóstol, haré honor a mi ministerio, por ver si despierto emulación en los de mi raza y salvo a alguno de ellos.
Si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su reintegración sino un volver de la muerte a la vida?
Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables.
Vosotros, en otro tiempo, erais rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, habéis obtenido misericordia.
Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia.
Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos.

EVANGELIO: MATEO 15, 21-28

En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón.

Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:

- «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.»

Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:

- «Atiéndela, que viene detrás gritando.»
Él les contestó:

- «Sólo me han enviadlo a las ovejas descarriadas de Israel.»

Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió:    

- «Señor, socórreme.»
Él le contestó:

- «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.»

Pero ella repuso:

- «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.»

Jesús le respondió:

- «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.»
En aquel momento quedó curada su hija.

REFLEXIÓN:

El pueblo de Israel, cautivo en Babilonia, fue liberado pero al regresar a Jerusalén lo encontraron todo destruido: El Templo, las murallas, la paz social y el espíritu del pueblo. Se desanimaron porque no les llegaba la salvación prometida.

Antes esa postura humana Dios les comunicó por medio del profeta Isaías: [“Guardad el derecho, practicad la justicia...”.].

Así les aconsejó seguir adelante cumpliendo los preceptos de Dios y abandonando las prácticas que ocasionaban injusticias y desórdenes sociales, motivados porque el pueblo judío rechazaba a los extranjeros y no los admitía como miembros de su comunidad, postura contraria al deseo de Dios: Reunir a todas las personas en una acción única de salvación sin tener en cuenta esos planteamientos diferenciadores y exigir sólo guardar el derecho, la justicia y cumplir las prescripciones de la alianza.

Los judíos eran racistas pero cuando Jesús les predicaba también lo rechazaban por defender que las personas sí tenían sus características propias al nacer pero que eso no las hacía inferiores o superiores, es decir, todos somos iguales y no podemos dedicarnos a levantar barreras que separen a los pueblos.

Esta postura de libertad y justicia que predicó Jesús no impidió que las personas aún sigan rechazando a otras por razones de raza, sexo o religión. Él fue incomprendido y perseguido por los fariseos y doctores de la ley y tuvo que irse a Siria. En ese viaje le salió al encuentro una mujer cananea y le pidió que curara a su hija, Él no le respondió y esa actitud fue interpretada por los discípulos como un rechazo y le pidieron que le ayudara pero Él les comunicó que no podía hacerlo porque su misión terrenal era ayudar a las personas de Israel pero ella era de otro país.

Esa respuesta de Jesús no fue por racismo sino de respeto a las costumbres y tradiciones del lugar, esas que levantan barreras insalvables por razones de religión, raza, cultura o política pero, como la mujer insistió, dialogaron y Él valoró que la fe de ella era grande y, por esa razón, le ayudó.

Con esta acción dio a su mensaje categoría de universalidad para que después ya no hubiera argumentos válidos con los que se pudieran levantar barreras que impidieran a las personas relacionarse en igualdad de condiciones... ¿Lo hemos logrado?

Cuando Pablo predicó a los gentiles derribando las barreras del racismo y lo hizo con la ilusión de conseguir que todos cambiaran y que, al menos, alguno de los de su raza también se convirtiera a su causa. Les recordó que siempre hubo rebeldes contra la causa de Dios pero que Él, a pesar de todo, siempre los perdonó y los integró en ella.

 

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