Colaboración de Paco Pérez
¿HEMOS ACUDIDO?
En
el pasado el acto de la comida tenía una importancia enorme y había un ritual
para ella: El cabeza de familia la presidía, nunca se olvidaban de dar gracias
a Dios por los alimentos que iban a
tomar y durante ella había armonía, fruto del respeto que les habían inculcado
sus mayores, padres y abuelos. Con el paso del tiempo la familia fue perdiendo
poco a poco gran parte de aquellos valores, por no decir todos, y la jerarquía
familiar se fue debilitando hasta alcanzar los niveles actuales. Antes, los
mayores eran venerados y atendidos hasta el final por sus descendientes pero,
en nuestros días, ese final nadie lo tiene garantizado porque la incertidumbre
laboral y económica que padecemos ha triunfado y los comportamientos de
entonces han quedado destruidos … ¡¡¡Nadie
sabe cómo van a ser los últimos días de su vida!!!
