Colaboración de Paco Pérez
A
diario nos relacionamos en el trabajo, la familia, el vecindario… Cuando lo
hacemos la convivencia nos lleva a conocer personas de diferente condición y nos
topamos con algunas que se lamentan de las desgracias que les ocurren, buscan
culpables y, si no los encuentran en su entorno, la toman con el Señor y lo acusan de ser el causante de
aquello que les pasa.
¿Por
qué plantean muchas personas, con frecuencia, estas situaciones tan
irracionales?
Es
posible que se deba a no tener un conocimiento acertado del hecho religioso. Jesús, para que mejoráramos, inició el camino de la evangelización.