Colaboración de Paco Pérez
EL CAMINO DE LA SALVACIÓN
Caminar
por lugares inadecuados nos lleva a realizar lo que no debemos y entonces
dejamos huellas que delatan nuestro paso por ellos. El pueblo de Dios y quienes dirigían sus destinos,
civil y religioso, se empeñaron en caminar así y no hicieron sus deberes, aunque
el Señor los advirtió repetidas
veces por mediación de sus enviados. ¿Qué
les ocurrió?
Lo
que Jeremías había tratado de
evitar: Fueron invadidos por los caldeos, éstos lo destruyeron todo (templo, murallas de Jerusalén, palacios…) y deportaron a sus habitantes a Babilonia, donde estuvieron setenta años cautivos y esclavizados.


