Colaboración de Paco Pérez
Preocupándose
por las personas, estableció su alianza con ellas pero se olvidaron pronto del
acuerdo y retornaron a la idolatría, Moisés se enfadó,
rompió las tablas y el Señor castigó al pueblo.
Después
habló con el Padre para pedirle que los perdonara, lo escuchó y se lo concedió. Le dijo que era justo
y paciente, de castigo limitado y misericordia infinita, fiel
y solidario con quienes lo
necesitan, que ama a las personas y
que siempre está cerca de ellas pero
le pidió que no se olvidaran de adorarle
cuando estuvieran ante Él.
Pasaron los años, Pablo evangelizó en Corinto y fundó una comunidad cristiana pero un tiempo después surgieron algunos problemas, él les escribió pidiéndoles que se comportaran como una familia unida, que tuvieran un único plan de trabajo y que se dejaran guiar por el Señor.