Colaboración de Paco Pérez
Los
restos de la vieja “Torre Almenara”
de Torrecilla es un punto
obligatorio para el encuentro de los amantes a la fotografía, al atardecer. Una tarde
coincidí con un señor del pueblo y su esposa, él es uno de los que están ahí
casi a diario, pero lo más curioso de este señor es que no viene con cámara o
móvil para captar las imágenes, sólo le interesa observar la
escena que cada día se renueva cuando el Sol decide retirarse a la cama. Hacía esa tarde un viento muy grande y molesto, los tres éramos ese día los únicos que
habíamos acudido y, buscando la protección de una pared, coincidimos.