viernes, 30 de enero de 2026

EL SERMÓN DEL MONTE

 Colaboración de Paco Pérez

ARREPETIMIENTO Y ENMIENDA

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: SOFONÍAS 2,3; 3, 12-13

Buscad al Señor, los humildes, que cumplís sus mandamientos; buscad la justicia, buscad la moderación, quizá podáis ocultaros el día de la ira del Señor.

«Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que confiará en el nombre del Señor.

El resto de Israel no cometerá maldades, ni dirá mentiras, ni se hallará en su boca una lengua embustera; pastarán y se tenderán sin sobresaltos.»

viernes, 23 de enero de 2026

SEGUIR A JESÚS

 Colaboración de Paco Pérez

 IMPLICA CAMBIAR

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: ISAÍAS 8, 23b-9, 3

En otro tiempo el Señor humilló el país de Zabulón y el país de Neftalí; ahora ensalzará el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierra de sombras, y una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo; se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, y el yugo de su carga, el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián.

viernes, 16 de enero de 2026

JESÚS, EL ENVIADO

 Colaboración de Paco Pérez

JUAN, EL TESTIGO

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: ISAÍAS 49, 3. 5-6

El Señor me dijo:

        «Tú -eres- mi siervo, de quien estoy orgulloso.»

             Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó siervo suyo, para que le trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel -tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza-

            «Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.»

sábado, 10 de enero de 2026

EL BAUTISMO

 Colaboración de Paco Pérez

JESÚS LO PIDIÓ…¿Y tú?

TEXTOS, para meditarlos:

1ª LECTURA: ISAÍAS 42, 1-4. 6-7

Así dice el Señor: «Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero.

        Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones.

        No gritará, no clamará, no voceará por las calles.

        La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas. Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones.

        Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas.»