Colaboración de Paco Pérez
EL HOMBRE LO RECHAZA
El
trabajo de los profetas se nos
muestra en Jeremías y por él aprendemos
que en momentos puntuales Dios los escogió
para encargarles misiones especiales y
supongo que, por esa razón, estos hombres
extraordinarios que le ayudaron a manifestarse fueron unos pocos y que los vulgares somos una multitud cómoda que
sólo se preocupa de comerse las brevas cuando están maduras.
Dios nos mostró su
grandeza cuando no escogió a estos profetas de entre los grandes de la sociedad sino de entre los humildes y lo hizo así porque para que cumplieran sus encargos
sólo necesitaban tener fe, entereza, valentía, serle fieles, actuar con justicia, amar a los
demás… Estos atributos sólo se consiguen si tenemos la plena confianza de que Él siempre estará al lado de sus
elegidos para protegerlos de quienes deseen destruirlos.