Colaboración de José Martínez Ramírez
Tuve
la suerte de vivir un año en Ondárroa,
un pueblo que pertenece a la comarca de Lea-Artibai,
y, muchos años antes que yo, también vivió allí mi querido amigo “EL chato de Mazantín”. Es un lugar
precioso por sus paisajes y encantador por la amabilidad de la mayoría de sus
habitantes. Pueblo pesquero por antonomasia, orillado por el Cantábrico y por
la ría de Deba, ésta separa las provincias de Bilbao y San Sebastián.

