Colaboración de Paco Pérez
DOCTOR, NO ME ENCUENTRO BIEN
Capítulo II
En los
años en que Benigno Agudo transitaba por nuestras calles la
medicina local estaba atendida por don Nazario
Fraile Matesanz, un doctor que tenía fama de ser más bruto que “Cajetas”, que vino a Villargordo
soltero y que aquí encontró a la mujer de sus sueños, María Francisca Bautista. Cuando se casaron no tuvieron hijos pero en
ellos se cumplió el refranero local: [A
quienes Dios no les da hijos les regala sobrinos.].



