Colaboración de Paco Pérez
OFUSCACIÓN Y CAMBIO
La
muerte de Jesús ofuscó a los discípulos y éstos no reaccionaron bien pues, aunque
habían estado tres años junto a Él, aún no habían entendido sus
enseñanzas. Esta realidad les hizo temer por sus vidas y lo abandonaron.
Al
resucitar se presentó donde estaban escondidos y se identificó mostrándoles
sus credenciales, las heridas recibidas. Aquella evidencia les alegró el ánimo,
comprendieron la nueva realidad, recordaron las palabras y mensajes que escucharon
antes de Él y cambiaron.
Les impactó mucho que se acercara a ellos deseándoles la PAZ, que no les reprochara el haberlo abandonado durante los hechos que ocurrieron y que los hubiera perdonado. Por estos hechos comprendieron quién era, se transformaron y reaccionaron, incluso Tomás.