Por D. Juan
Antonio Martos Moreno
Capítulo III
Debemos
tomar conciencia de lo que debe significar la Semana Santa de Pasión para todos, puesto que no se trata de unos
días de fiesta más.
Es
muy posible que, viviendo en la espiral del egoísmo, por el materialismo y la individualidad en la que estamos
inmersos nos cueste comprender que un sacrificio tan grande, el de Jesús, fuera realizado en favor de los
demás.
Todo
lo que ocurrió en Jerusalén; en los tiempos de Anás, Caifás, Herodes y Pilatos contra
la persona de Jesús “El Nazareno”, rompió de manera
definitiva, y para siempre, el “dominio
del mal y de la muerte” sobre los hombres.