Hace
ya algún tiempo hubo una EXPOSICIÓN con trabajos de diversas clases y en ella
expuse algunas de mis miniaturas.
Ya
os comenté que estas reproducciones son, para mí, una actividad apasionante
y hoy os voy a mostrar los edificios dedicados al culto cristiano en nuestro
pueblo:
Creo
que soy conocido en el pueblo pero por mi nombre de pila no lo soy tanto como
por el apodo, el que heredé de mi querido padre, Jacinto. Todos los miembros de ella lo llevamos con gran orgullo y
por ello quiero que se me llame Juan
José “El espartero”, es un
orgullo escucharlo.
Jesús
Resucitado,
al que no reconocieron cuando se presentó ante ellos y les habló, propició a
los apóstoles una pesca milagrosa después de no haber pescado nada en toda la
noche. Antes les había anunciado: [Os
haré pescadores de hombres.].
Con
esta escena nos enseñó cuál era, y es, la misión de la Iglesia: “Intentar llegar hasta quienes no conocen a Jesús y su
doctrina”.