Colaboración de Paco Pérez
SU ACCIÓN INVISIBLE
La
Santísima Trinidad es un misterio
pero, con la ayuda de la fe, podemos comprender que existió desde el
comienzo de los tiempos y que su manifestación fue de manera gradual.
Al
principio, por el desconocimiento que tenían de Dios, lo consideraron un
ser invisible que tenía un gran poder para premiarlos o castigarlos y esa creencia
los asustaba porque lo asociaban con las manifestaciones de las fuerzas de la
Naturaleza: Truenos, relámpagos, vientos, terremotos…
Muchos años después Moisés les presentó al Padre como el creador del hombre y Él con su amor, sabiduría y poder se nos fue mostrando poco a poco como único Dios para que, con las capacidades que nos regaló, lo reconociéramos como tal y, con la libertad recibida, decidiéramos si respetábamos las leyes del Sinaí o no al relacionarnos con Él y las personas.