lunes, 1 de octubre de 2012

PASEO 4


Colaboración de : José Carlos Castellano

Pub "Don Pancho”
Plaza de la Constitución
Villargordo (Jaén)
ESPAÑA

Capítulo II

 
Empezaba a modernizase el pueblo, porque se enganchó al despegue económico de España, como todos los pueblos. Eran los primeros años de la década de los sesenta.
Por ese cambio ya empiezan a salir con más asiduidad a los bares las mozas, los mozos, los novios, los matrimonios, las pandas de amigas y amigos... Comprendimos nuestras deficiencias y comenzamos la primera reforma del local. La hicieron los hermanos "Luiches", algunos ya han muerto.
Fue una reforma en profundidad,  estábamos a finales de los años sesenta. Se cambió tanto la distribución de las salas como la estructura, ésta se realizó con materiales modernos (vigas de hierro, ladrillos, hormigón armado, etc.) y se eliminaron todos los muros de tierra. La entrada se puso por Plaza de José Antonio (El Paseo), hoy Plaza de la Constitución.





Se habilitaron dos salones:
Uno en la planta baja. Todo corrido y separado de los servicios por puertas batientes, ya sí se hicieron separados para hombres y mujeres pues lo exigía la legislación, España se estaba modernizando. En la parte izquierda se situó la barra y a continuación una cocina, la que funcionó muy poco por falta de cocinero. De vez en cuando salía un voluntario que decía:
-Yo hago las chuletas, las gambas, las almejas, etc. En fin, que funcionó poco para el negocio y mucho para las reuniones de los amigos.




La barra era de madera, estaba cubierta de formica, y fue construida por los hermanos Lerma, carpinteros locales. Ésta tenía un hueco a todo lo largo y a la altura de la cintura, para dejar los objetos personales: bolsos, paraguas, mariconeras, etc. La utilidad que tenía este hueco era, como decía mi tío el "Bendito": Para dejarse olvidado el paraguas cuando escampaba, él siempre se lo dejaba. Delante de ella, había mesas donde se podían sentar los clientes a tomar café, cerveza, etc.
 
Se eliminaron los juegos de cartas y dominó, sólo se permitía ahora jugar al ajedrez o a las damas.
Sobre la barra y a modo de visera, diseñada y construida por Juan Pedro y
José Carlos, se colgaron infinidad de llaveros.






El otro salón estaba en la primera planta. En él se colocaron mesas y veladores. Donde la gente subía a consumir mirando el paseo, a través de sus amplios ventanales; sobre todo en invierno y durante las fiestas.
A éste salón subían, a tomar café,  todas las tardes: D. Elías Díaz García, D. Blas Castellano “Pancho” y D. Miguel Ramírez, dueño de “El Recreo". Esto ocurrió en 1969, durante el tiempo que estuvo confinado en Villargordo este señor oriundo de Santiago de la Puebla (Salamanca),  era un prestigioso jurista, especializado en filosofía del derecho.
Comenzó muy joven a colaborar con D. Joaquín Ruiz-Giménez y con D. José Luís López Aranguren.
Por estar vinculado a los movimientos políticos socialistas de resistencia al franquismo, en la década de los 60, sufrió destierro y fue confinamiento, en 1969 en Torrequebradilla por el régimen de Franco al participar en una huelga general. Como allí no había pensión lo trasladaron a Villargordo y la familia de “El Recreo” lo alojó en su casa, junto a su esposa y a un hijo de corta edad.
Vestía de manera informal, pantalón de peto y jersey anudado al cuello. Paseaban por el pueblo y aledaños con el niño subido en sus hombros. Esta estampa entrañable caló entre los villargordeños, les tomamos mucho cariño y ellos se sintieron muy cómodos y arropados. Como lo cortés no quita lo valiente y como somos muy amantes de poner apodos él tampoco se escapó. Debido a que sus formas de vestir eran muy parecidas a las de Valentina y Locomotoro, los dos personajes de la serie de TVE, pues D. Elías pasó a conocerse como “Locomotoro”.
En la parte posterior del edificio se levantaron dos viviendas, en primera y segunda planta. Las construyeron Pedro y Toribio. También trabajaron Pepe “Luiche”, Andrés Cañas “Andresillo” y el Moreno del "Bar Recreo".

  
Con ésta primera reforma se cambió el nombre del bar, que pasó a llamarse "Café Bar Deportes", nombre que le puso Antonio Castellano. Por la íntima relación que desde siempre tuvieron Antonio y el establecimiento con el C. F. Villargordo.
Durante ésta época se pusieron de moda los medios cuba-libres, que llevaban la misma cantidad de licor y la mitad de cola, además de que salían más baratos, te colocaban antes.
Hay que mencionar que tanto el edificio antiguo como el moderno, siempre estuvieron muy bien iluminados por la luz natural. Las ventanas protegidas por rejas en el antiguo y grandes ventanales sin rejas en el moderno. La luz artificial siempre fue la más moderna.
En el salón superior llegaron a celebrarse bodas. El convite de D. Antonio Castellano "Botana" y Capilla, así como el de D. Jesús Andrés Castellano con su mujer Luci, se celebraron ahí a principios de los setenta.


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