martes, 22 de octubre de 2019

A LO LEJOS ALGUIEN CANTA


Colaboración de José Martínez Ramírez

Todas las noches desde mi ventana
la busco incondicional, febril
en las formas y en el tiempo.
La luz que de su cara emana
perfuma mi alma de abril,
mariposas que siempre siento.
Cuando la busco en mi almohada
cierro los ojos y la veo sonreír
y me duermo en mi dulce infierno.

A lo lejos alguien canta;
el agua que no mana de su fuente
regresa cada noche y me quita la sed.
La piel que en mi piel no roce
sin una sola caricia me da placer.

Todas las noches desde mi ventana,
oteo los tejados y la veo venir
pausada como la gata de un sueño,
suspendido en la ecuación del alma
siempre presente de su universo.
Resulta imposible mirar a nadie así,
como la miro a ella. Cuando calla,
sus ojos adormecidos se van de mí. 
Junto a su corazón, vuela su mirada.

A lo lejos alguien canta;
el agua que no mana de su fuente
regresa cada noche y me quita la sed.
La piel que en mi piel no roce
sin una sola caricia me da placer.