lunes, 23 de marzo de 2020

EL “COVID19”


Colaboración de Paco Pérez
¿ES UN MENSAJE DE LA NATURALEZA AL HOMBRE?
Era un niño y todavía vivía, en la calle Ángel de mi barrio,  Ana María la “Tenderilla”, una señora muy mayor. Tenía una hija que era conocida como “Chica la Tendera”; casada con el popular Blas “El Sepulturero”, conocido también como “El Pregonero” y “El Trompetero”, este último apodo se lo puso la suegra porque fue “trompeta” cuando hizo el servicio militar en la Legión. La pareja  tuvo varios hijos, siendo el menor MiguelPópez”.
Ana María y su hija tenían en común que cuando transitaban solas por las calles sus pensamientos los convertían en noticias para los vecinos porque siempre iban hablando solas y en voz alta.

Un día pasó Ana María por nuestra calle hablando así y la abuela de mi esposa le escuchó decir:
- Llegará el día en el que en cada casa haya un peso (tienda) y entonces los hermanos serán como primos hermanos y los hermanos nada… ¡Mil y mil más, y ya todo acabará!
Ya se han cumplido las dos primeras predicciones pues es una realidad innegable que hay en los pueblos y ciudades más tiendas que canarios y también que la FAMILIA está en crisis…  Ahora que cada cual piense sobre lo que estamos haciendo con la Naturaleza y después que intente dar respuesta a sus inquietudes.
La palabra NATURALEZA  la encontramos en la RAE con un ramillete amplio de significados pero he escogido sólo estos dos:
[1. Principio generador del desarrollo armónico y la plenitud de 
cada ser, en cuanto tal ser, siguiendo su propia e independiente evolución.
2. Conjunto de todo lo que existe y que está determinado y 
armonizado en sus propias leyes.].
Entiendo que todos los seres que Dioscreó y nos regaló” siguen una evolución “natural e independiente que está regulada por sus propias leyes”.
Si analizamos este mensaje y pensamos en la problemática que afecta al Planeta entonces es posible que estemos de acuerdo en que algo estamos haciendo mal desde hace muchos años y que ya es el momento de parar esa acción para comenzar a practicar el sano ejercicio de la introspección pues, de hacerlo, con él podremos ver mejor qué hemos hecho mal, porqué hemos actuado con tanta ligereza e irresponsabilidad y después, quienes acepten que han sido responsables, que comiencen a pedir perdón y a reconocer su culpa ante el PADRE.
Hace unos años recibí un vídeo en el que se mostraba un viaje virtual al espacio exterior y comenzaba en el jardín de una vivienda mostrando la hoja de una planta; después aparecían otras imágenes del recinto familiar y del entorno; se iba ascendiendo poco a poco y así fui viajando por el espacio exterior. Al principio todo parecía grande pero con el alejamiento sucesivo lo mostrado iba quedando diminuto, los lugares primeros eran puntos o nada, aparecían nuevos elementos o formaciones celestes más cercanas, nos alejábamos y de nuevo entrábamos en una visión diferente… De esta forma se ofrecía una aproximación a la realidad espacial y, mientras flotaba en esa visión virtual, se me despertaron los sentidos y percibí asombrado cómo era el espacio y por esa experiencia, instintivamente, recordé mis principios cristianos, pensé en la grandeza del CREADOR y le agradecí que hubiera hecho esa obra tan maravillosa.
Después de este ascenso vino el regreso y, de nuevo, poco a poco fueron apareciendo los cuerpos celestes abandonados antes, me desembarcaron en el jardín y continué observando la hoja primera, donde comenzó la experiencia.
Si este viaje de “Ciencia-Ficción” hubiera comenzado mostrando al viajero las imágenes virtuales de un ser microscópico llamado “Covid” entonces su espectacularidad hubiera sido aún mayor porque se hubieran adelantado a nuestros días. Este planteamiento hipotético no lo considero un imposible porque entonces ya se sabía que existían dos antecesores del “Covid19”, nombrados en anteriores brotes epidémicos como “Sars”, en 2002, y “Mers”, en 2012, y hasta es posible que sus autores hubieran activado con esa ficción las alarmas en la Comunidad Científica Internacional porque al mostrar al nuevo “Covid” éstos lo hubieran investigado a tiempo al comprobar que el dichoso ser era de esa familia de virus y al hacerlo con su trabajo metódico, tal vez, hubieran descubierto que éste ofrecía una estructura diferente por ser una mutación de las dos cepas anteriores y, conociendo ellos cómo reaccionan los seres microscópicos ante las malas praxis humanas para combatirlos pues hubieran comprendido antes que el origen de su mutación, y por extrapolación lo que nos muestran otros seres, estaba en los daños incontrolados que estábamos causando a la Naturaleza .
He realizado un esfuerzo mental para refrescar mis recuerdos de la niñez y entonces me han aparecido abundantes imágenes de aquellos campos de “tierra calma” y “olivar” que nos rodeaban y, según la estación, se mostraban ocres, amarillos, verdes o multicolores pero, siempre, llenos de vida por la abundancia de animales y plantas que entonces había en ellos y que, lamentablemente, ahora están en mínimos… ¿Por qué se ha podido originar esta realidad en nuestros días?
Desde hace años se viene observando cómo sufren alteraciones la FLORA y la FAUNA del “Ecosistema” que rodea nuestro pueblo, el “OLIVAR” y van apareciendo otros seres que antes no estaban. Se comentan cosas sobre las posibles causas pero… ¿Se hizo algo para averiguar la realidad, corregir los posibles errores y evitar otros futuros?
Sabemos que los “ecosistemas” tienen una configuración idéntica: Un conjunto de SERES VIVOS característico, el MEDIO NATURAL donde se desarrollan y las RELACIONES que establecen los seres que en él viven con los elementos sin vida que constituyen su medio.
En el nuestro, del laboreo tradicional se pasó al “cultivo sin labor” y con éste se practicó la eliminación de las hierbas perjudiciales, empleando herbicidas, y las plagas, con insecticidas. Se implantó hace unos 30 años y, sin hacer comprobaciones previas, se trabajó sin investigar lo que se hacía pues no se valoró suficientemente que las hierbas eran necesarias para que vivieran los insectos que después alimentarían a las aves, una incidencia negativa que fue corregida manteniendo las cubiertas vegetales porque sin ellas los animales no podían hacer sus nidos en sitios que le permitan defenderse de los depredadores –siendo el hombre egoísta el más dañino. Un ejemplo claro lo tenemos en la perdiz, ya quedan muy pocos ejemplares autóctonos en nuestros campos y todo por culpa de los “roba-huevos” y porque en el pueblo hay más escopetas que farolas.
¿Qué conseguimos con este modelo de agricultura?
Deteriorar la cadena alimentaria y que algunas plantas y animales hayan tenido que mutar. Lo hicimos sin pretenderlo y por ignorancia pero, a pesar de estas verdades, yo lo calificaría de agresión a la Naturaleza.
En otros ecosistemas también se viene actuando contra ella pero con fines totalmente diferentes: Realizando matanzas masivas de “focas” para el aprovechamiento de la piel y la grasa y los “incendios forestales”. Éstos, una veces están ocasionados por los “pirómanos”, enfermos psicológicos y otras por los “incendiarios”, irresponsables que actúan de manera profesional. Éstos últimos ya han comenzado sus actuaciones en Cantabria.
¿Nadie valoró, ni valora, de manera real y eficaz el impacto que estos comportamientos humanos están ocasionando al Planeta?
Como el dinero es el motor de la sociedad pues los científicos trabajan a sus órdenes y en la dirección que interesa a los gobiernos y al capital. Como éstos nunca han dado prioridad a la investigación PREVENTIVA para que se atajen los verdaderos problemas que azotan a la humanidad pues la falta de alimentos que padece el mundo es una realidad y otra el rebrote de las enfermedades viejas o la aparición de otras nuevas como el “Covid19” son realidades que demuestran nuestro declive por culpa del egoísmo.
¿Pensaron los gobiernos en estas realidades?
Sus preocupaciones fundamentales fueron la carrera espacial, las mejoras del material bélico, los cohetes de última generación, el espionaje con satélites y, como deporte  favorito, arruinar a los países pobres apoyando sus guerras intestinas mediante la venta del material que ya no les interesaba a ellos por estar obsoleto.
¿Cómo puede resistir el ORDEN natural que Dios CREÓ para nuestro bien tanta agresión de los hombres?
Los que nos gobiernan creen que son grandes y yo opino que son ruines. Porque han perdido el tiempo ambicionando los sillones mientras se olvidaban de resolver las necesidades auténticas de los ciudadanos y ahora están con los dientes enclavijados al comprobar que han sido atropellados por un “bichejo” al que los grandes investigadores y los espías no lograron descubrir a tiempo para aniquilarlo.
Ahora es cuando los “científicos” tienen que hacer oír su voz ante la humanidad y, lo mismo que nosotros les reconocemos su gran valía y las aportaciones que han hecho para el bien de todos, a ellos les corresponde reconocer públicamente que la sabiduría de Dios, manifestada en la NATURALEZA, es infinitamente mayor que la de ellos… ¿Por qué pienso así?
Porque las TEORÍAS que ellos desarrollan unas veces son demostrables y otras no, tienen una vigencia temporal que es determinada por la aparición de otras nuevas y que, a veces, éstas les demuestran la no validez de lo afirmado anteriormente. Ejemplos: Cuando los hombres de ciencia trataron de explicar el “Origen de la vida” lo hicieron mediante la teoría de la “Generación Espontánea”, pero unos años después fue demostrada su falsedad por Louis Pasteur, y con el “Evolucionismo”, la Paleontología la está llevando al precipicio porque demuestra con sus investigaciones que en los fósiles no hay muestras de fenómenos evolutivos.
¿Se podrá evaluar algún día el daño que han causado a la sociedad con esas teorías erróneas?
El CREACIONISMO no es una teoría, es la obra de Dios, y con ella hemos comprobado durante años que, por muchos esfuerzos que han hechos los hombres para demostrar cuál era el origen de su obra, todo acabó en fracaso. Su camino es el más sencillo y antiguo que existe, pero algunos se han empeñado, y empeñan, en viajar por los barrancos. Su antigüedad data del comienzo de los tiempos y, como los hombres no lograban descubrir sus secretos, pues nos envió a su Hijo para enseñarnos qué debíamos hacer.
Jesús, un hombre criado en un medio agrícola y de profesión carpintero, nos explicó bien en qué consistía pero los hombres no lo escucharon y todavía seguimos igual. Por el AT conocemos las actuaciones del hombre y las respuestas de Dios pero a pesar de ello, como somos las fieras más indomables del Planeta, siempre nos hemos atrevido con todo y ahora también.
Los animales tienen sus reglas de supervivencia, los más fuertes sobreviven porque se libran de los peligros; cuando llega el tiempo del apareamiento los machos se enfrentan y la hembra acepta al vencedor… ¿Tengo que decir por qué ocurren estas realidades?
Cuando los animales crían, los progenitores protegen a sus peques y dan lecciones a quienes matan a sus hijos abortando o aprobando leyes que no condenan a quienes van contra la VIDA. Antes, los enfermos morían cuando se les iba la vida de manera natural pero ahora hay desalmados que defienden la eutanasia y asociaciones que facilitan ese acto inhumano… ¿De qué nos han servido los avances de la ciencia y el bienestar alcanzado si lo estamos destrozando todo?
En la cultura de otros tiempos, cuando ocurría algo fuera de lo normal, decían que Dios los había castigado por actos malos. Ahora, con “Covid19”, reaparecen estas formas de pensar y por muchos argumentos que les demos fracasaremos.
En Juan 9,3, nos encontramos a Jesús curando a un ciego y a sus discípulos preguntándole sobre quién tuvo la culpa de que estuviera así, Él les respondió diciendo:
- [Ni éste pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios.].
Estoy convencido de que nuestros actos nos llevan a la destrucción, más tarde o más temprano; que lo sucedido con las catástrofes y las pandemias es la forma que tiene Dios de “MANIFESTAR la grandeza de obra” y “pedirnos” que miremos más hacia arriba y que entonces “comprenderemos” que nos condenamos o salvamos por lo que hacemos, sin necesidad de juez ni de juicio. Antes, Dios anunciaba al pueblo sus deseos por mediación de los profetas y, si éste escuchaba y cambiaba, todo quedaba en nada. Después de Jesús el formato cambió porque todo se había cumplido y consumado, fuimos declarados mayores y después ya teníamos que caminar solos, ayudados con sus enseñanzas. Siempre hemos caminado al margen de Dios pero, en nuestros tiempos, hemos abandonado de manera escandalosa el camino que nos enseñó Jesús y hemos preferido tomar el que va por los barrancos.
¿No será Covi19 una consecuencia de lo que estamos haciendo y una llamada para que retornemos al orden natural?
Ahora lo importante es que reflexionemos y que cambiemos nuestro comportamiento con la Naturaleza y con Dios para que ésta no interrumpa el suyo sino que siga funcionando con las leyes que ÉL le regaló, para su bien y el nuestro.
¿Será “Covid19” el preludio de la tercera predicción de Ana María?



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