Colaboración de Paco Pérez
Los
hechos que concurrieron para que Jesús fuera crucificado, que su cuerpo sufriera las consecuencias humanas de esa acción, que muriera, que unos días después resucitara
como Él lo había anunciado
previamente y que durante cuarenta días estuviera
apareciéndose, estas acciones fueron el acto final necesario para que se consolidara en los apóstoles la comprensión de su mensaje sobre el “Reino de Dios”.
Las
apariciones a ellos durante esos
días fueron decisivas para que los incrédulos abandonaran sus dudas pues hasta
esos acontecimientos la creencia les flaqueaba pero por éstas asimilaron las
enseñanzas y recomendaciones que les dio durante estos días. Después de subir
al cielo recibieron lo que les prometió, la venida del Espíritu Santo, y ya salieron sin miedo a predicar al pueblo.


