Colaboración de Paco Pérez
EL NUESTRO
El
pueblo vivía en el destierro y el profeta, para levantarles el espíritu
decaído, les anunció la venida de un hombre extraordinario pero no mencionó al Mesías. Lo mostró con unas virtudes únicas
que le permitirían cambiar lo tradicional sin aplicar la violencia y su acción sería
permanente, hasta que lograra instaurar el orden verdadero entre las personas.
Pasan
muchos años, el “Plan de Dios” para
el hombre sigue cubriendo sus etapas y le corresponde a Juan “El Bautista”
allanar los caminos del Señor.


