martes, 3 de marzo de 2015

EL “RUSO CON FUERZA”

Colaboración de Paco Pérez
Capítulo I
Hace ya unos meses que me remitió Paco Tirado Moral un texto que decía: [Los personajes de la foto son: Una familia del pueblo, a la que no conozco, mis padres y yo.
Sé que fue tomada en una boda que se celebró en un local que había entonces junto al “Paseo”.]
Con él me adjuntaba esta foto:

Cuando la observé identifiqué de inmediato a la familia que él no conocía: Fernando Almagro TiradoSerranete”, Brígida García Melguizo y sus hijas Justa y Juanita Almagro García.
Así quedó la foto una vez identificados sus personajes:
Como Justa y Sebastián García Moral, su esposo, han fijado su residencia en la casa paterna de Villargordo pues un día los visité, les mostré la foto en el móvil y entonces me comentó ella que también la tenía y me informó de que fue realizada en la boda de IsabelLa chinda” y AlfonsoParatrenes”. También me dijo que su padre y el de Paco Tirado eran primos, de ahí que estuvieran las dos familias juntas en el “refresco”, así es como se le llamaba en aquellos años a la fiesta que había después del acto religioso.
Un tiempo después me encontré en la cafetería con uno de los hijos de Isabel y le comenté los hechos, tomó el móvil, la llamó y hablamos. Así fue como pude averiguar que esa foto fue tomada el día 19 de agosto de 1963.
En el aquel mismo e-mail Paco Tirado me comunicó otra noticia, guardaba relación con el pasado reciente de nuestro pueblo y de sus gentes, personas que tuvieron que emigrar a Cataluña debido a la penuria económica que estaban padeciendo. Escribió Paco: [Recuerdo que un día, hace muchos años, iba paseando con mi padre por la Plaza de Cataluña, en Barcelona. Nos acercamos a un mendigo que mantenía un porte más que digno, pese a su triste situación; mi padre se dirigió a él por su nombre (no lo recuerdo, sólo sé que le apodaba "el Ruso") y se reconocieron al instante.
Después de un primer momento de confusión, ambos comenzaron a rememorar viejos tiempos: el citado mendigo era de Villargordo y había viajado en su juventud por toda Europa, hasta que ya anciano había acabado en la indigencia.
Algunos años después, ya trabajaba yo en el Paseo de Gracia de Barcelona, en una importante Entidad Financiera, cuando tuve la ocasión de volverlo a ver varias veces y siempre fue en el mismo lugar, en el Paseo de Gracia, esquina con Plaza de Cataluña. Sin identificarme y sin decirle nada, deposité una limosna en sus manos y seguí mi camino, dejándolo con su imperturbable porte altivo.].
Yo no había oído hablar nunca de este señor, la primera vez fue cuando leí el breve relato de Paco y entonces decidí investigarlo para averiguar algunas cosas de su vida en sus orígenes y para conocer los hechos más relevantes que pudo protagonizar mientras residió en Villargordo.
Sin salir de casa y al acabar de leer la noticia, al primero que pregunté por él fue al tío de mi esposa, Antonio López Cañas:
- Tito… ¿Tú conociste a un muchacho que vivió en el pueblo, hace ya muchos años, y se marchó a Cataluña, le apodaban el “Ruso”?
Me dijo que no recordaba nada y se marchó a su habitación. Debió seguir dándole vueltas al recuerdo porque un rato después regresó y entonces me dijo:
- Sí, en el pueblo vivió un muchacho que se apodaba el “Ruso con fuerza” y vivía en la calle Tercia.
Esa noticia me abrió de par en par las puertas de la exploración pues de inmediato pensé que, para obtener noticias de él, debería hablar con Mariano Morcillo por su edad y, sobre todo, porque vive en esa calle. Una mañana decidí ir a su encuentro para comenzar la investigación de la noticia y para ello me fui preparado de la cámara, del cuaderno de notas y del bolígrafo.
Entré en la cafetería con Mari para cumplir con el ritual diario del café de las once y al regresar a casa observé que estaban los abuelos tomando el sol en los bancos, le comenté lo que iba a hacer, ella decidió no quedarse y yo me senté en el banco con ellos.
Les planteé de inmediato el motivo de mi parada y Mariano comenzó a suministrar información, los otros también entraron en la dinámica con algunos detalles y, como por arte de magia, se presentó Antonio Navarro El de la gasolinera” y entonces resultó que éste vivió con nuestro personaje y otros niños unas bonitas historias de travesuras infantiles. En esta conversación también se descubrieron algunos datos sobre sus raíces familiares y dónde vivieron.
Un tiempo después me abordaron por la calle dos ancianos, Juan Antonio Molina Lorente El blanco el toloveo” y su esposa, María López García.  Este encuentro no fue una casualidad, estuvo motivado por el seguimiento que las publicaciones de las otras fotos han generado entre quienes viven en el pueblo y quienes están fuera. Me habló de que le emocionó mucho el ver a su padre y a los otros familiares en la foto de los “Juan López”. Este encuentro sirvió para que les hablara de la investigación que estaba haciendo sobre “El ruso” y entonces me hablaron de que buscarían algunas fotos del pasado, pues era de su familia. Unos días después me entregaron una foto de Juan Antonio y de Juan, el hermano de nuestro personaje, haciendo el “Servicio Militar” en la Islas Canarias. Así pude añadir algo más al relato para, desde la distancia, conseguir que la existencia de nuestro amigo no quede en el olvido.
La foto que Juan Antonio y su esposa me entregaron es una reliquia y, una vez escaneada la joya fotográfica, se la devolví.
Unas fechas después  se la mandé a Ramón Jiménez Fernández por el correo electrónico para que la retocara y la dejó bastante transformada. Veamos cómo quedó:
La llevé a una máquina de revelado y les regalé una copia de tamaño más grande. Al recibirla tan transformada no la reconocieron y después quedaron maravillados con ella.
Cuando salieron del estado de felicidad que les causó la foto me dijeron:
- Paco debes visitar a Juan ValeroEl sastre de Pedro hermoso” porque él te va a dar información y unas fotografías de su pariente el “Ruso”.
Efectivamente, una mañana visité a Juan, me comentó que estuvo con él y me dio las fotos que su hijo tomó sin que él se percatara de ello.
Por Mariano supe que este señor era familiar de Ana y Carolina Fernández, también que la casa familiar de Carolina y José Angulo “El manchego” fue comprada a los padres del “Ruso” cuando se marcharon a Barcelona. De esa conversación también resultó su familiaridad con Francisca Almagro CañasLa tita Paca”, siendo las madres de ellos hermanas y ambos primos hermanos.
Como no dejo las cosas dormir pues a todos los conocidos les informaba de lo que traía entre manos, por eso a mi buen amigo Santiago López Pérez también le hablé de mis inquietudes y un día me mandó en un e-mail esta curiosa información: [Ha dado la casualidad que hace un rato nos ha telefoneado Gregoria, una señora que junto con su madre vino huyendo de la Guerra Civil, cuyo frente estaba en Porcuna, de donde eran originarias, y se instalaron en la casa de mis abuelos, en Villargordo, por lo que mi madre y ella se criaron juntas desde niñas, reconociéndose prácticamente como hermanas.
Gregoria tiene una memoria prodigiosa y recuerda infinidad de historias de las gentes de  nuestro pueblo. Le he preguntado por el “Ruso” y me ha dicho que claro que se acordaba de él.].

Aquí han estado mis fuentes de información y ahora voy a intentar hilvanar, lo mejor que pueda, unas breves pinceladas de su vida, en Villargordo y en Barcelona.




1 comentario:

  1. Soy Juana Melguizo Ruiz, prima hermana de Cristóbal al que conoceis como el ruso y al que la familia llamamos Tobalico si quereis saber mas acerca de él podeis contactar con migo .
    jmlaparrala@gmail.com

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