Capítulo I
Colaboración de Paco Pérez
También
me GUSTARÍA:
Cuando
nos acostumbramos a vivir en un “estado
de bienestar” bastante bueno –el que hemos disfrutado en España es un
ejemplo- pues lo que recibimos o disfrutamos por él es un bien que consumimos a
diario y, además, lo hacemos de tal forma que no nos paramos a pensar en las razones
que nos facilitan que el regalo de esa situación sea placentero.
Durante
bastantes años, yo diría que demasiados, los españoles vivíamos en unas
condiciones de convivencia en las que nuestras libertades estaban muy limitadas,
nuestras posibilidades económicas también y, como consecuencia de ello, nuestro
“estado del bienestar” era tan pobre
que no permitía a la mayoría de las familias tener lo más elemental. Esta situación
se repitió pero no fue agradable porque
las penurias de toda índole hacían sufrir a demasiadas personas.
Cuando
llega el momento del cambio por la ley de vida que es la muerte entonces ésta
nos coloca a todos en el mismos sitio, a los opresores y a los oprimidos: [En una caja de madera de mayor o menor
categoría y en un habitáculo de mármol, tierra o ladrillos.]
Quienes
vivimos aquellos momentos no teníamos, entonces, nada más que un deseo… ¡¡¡Vivir en LIBERTAD y en PAZ gobernados por
un nuevo régimen que fuera justo y democrático!!!
Entonces
este sentimiento estaba bien amarrado en nuestra sociedad porque todavía vivían
personas que no deseaban rememorar el pasado y por ello aconsejaban a sus hijos
sobre qué era lo mejor para todos en aquellos momentos, cambió nuestro
horizonte y nuestra visión del panorama persona era más bello.
Llegado
el momento los nuevos políticos salieron a la escena y, en consenso, tomaron las
medidas adecuadas para que entrara un viento fuerte en nuestras instituciones y
con él se limpiaran los cajones de las mesas que había en los despachos del
anterior régimen para evitar que en ellos pudieran quedar escondidos viejos
hábitos de conducta gobernadora.
Conscientes
de lo que estaba en juego, la paz, hicieron grandes esfuerzos todas las fuerzas
democráticas para alcanzar acuerdos serios, aunque no fueran del agrado de
todos y por eso construimos un modelo que durante años fue un espejo en el que
se miraba la comunidad internacional, alababan en el exterior lo que habíamos
conseguido y nos ponían como ejemplo a imitar cuando la convivencia
descarrilaba en alguna nación.
Nos
regalamos una Constitución que, sin
ser un modelo perfecto porque todo es mejorable, permitió a todos los españoles
conseguir, más o menos, un modelo organizativo que nos reportó el poder pasar
de una situación de miseria a ser, en unos años, la OCTAVA economía mundial aunque
no formáramos parte del selecto grupo de países que integraban el G-8: Estados
Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia, Japón, Italia, Canadá y Rusia. Éstos
forman la élite económica mundial por su poder industrial, exportador y militar
y ello les proporciona el controlar los dos tercios de la riqueza del planeta y
el 50% del comercio.
Pues,
estando tan cerca de ellos, habría que preguntarse sobre las causas reales de
la situación tan compleja en la que estamos embarcados desde hace unos años y,
a ser posible, hacer una reflexión profunda de nuestra realidad económica. Al
hacerla no deberíamos de olvidarnos de esta otra realidad… ¡¡¡Los presuntos
culpables de todo lo que nos ocurre son, de manera mayoritaria: los políticos, el capital y los ciudadanos.
Los
políticos son nuestro primer problema social porque, siguiendo la historia de nuestra genética en la
gobernanza, se olvidaron de que en la época colonial los barcos venían cargados
con las riquezas que robaban a los indígenas y, a pesar de ello, como nuestros
reyes se dedicaron siempre a vivir al día gastando lo que recibían sin esfuerzo
pues no tuvieron la visión del buen estadista que sabe administrar lo ajeno
como propio, así dilapidaron y no invirtieron en progreso. En los
países nórdicos sí fueron avezados en esa forma de gobernar pues montaron industrias para vendernos sus productos y llevarse nuestras riquezas, con ellas
ampliaron su tejido industrial y ahora disfrutan de un nivel de vida muy superior al nuestro.
En
nosotros se cumplió el principio de que todo el dinero que entra de mala manera
y sin esfuerzo se va rápido y sin provecho.
Si
somos objetivos comprenderemos que lo que nos ha pasado en estos años de
bonanza económica, como consecuencia de entrar en la UE, ha sido que recibíamos
subvenciones de ella por ser
entonces los miembros pobres y
nosotros, una vez más, en vez de montar industrias potentes aprovechando ese
maná que nos caía del cielo UE, nos dedicamos a habilitar en los bajos
comerciales de las calles de nuestras ciudades unas impresionantes oficinas
inmobiliarias para engañar al viandante vendiéndole ostentación y a plantar grúas
gigantes en los terrenos recalificados a golpe de talonario inflado para que los pillos de España se convirtieran en los nuevos
ricos.
Es
cierto que crecimos con la nefasta “burbuja
inmobiliaria” durante unos años pero también es verdad que el periodo de
esplendor económico vivido durante esos años nos llevó a un “estado de bienestar” falso pues no se
correspondía con nuestras posibilidades reales y eso nos hizo vivir durante
unos años en un edificio que tenía una fachada impresionante pero que se
sustentaba sobre unos débiles pilares de barro.
Los
políticos tenían la obligación de conocer esa realidad pero, como la mayoría no
trabajan para servir y sí para servirse, permitieron o propiciaron que todos
los estamentos oficiales dejaran de cumplir la función legal que justificaba su
existencia y debieron de mirar en todas las direcciones menos en la correcta
porque no cumplieron con su cometido y permitieron que nos fallaran:
1.-
La Comisión Nacional del Mercado de
Valores (CNMV)
Ésta
fue creada por la Ley 24/1988 del
Mercado de Valores. Este organismo nació para supervisar e inspeccionar
los mercados de valores españoles y la actividad de las personas que
intervienen en ellos. Esto supuso una reforma importante y a fondo del sistema
financiero español, eso es lo que creíamos los españoles.
Unos
años más tarde se reformó de nuevo con las Leyes 37/1998 y 44/2002, éstas fueron una reforma de lo anterior
para adaptar lo que ya teníamos legislado sobre el tema a las nuevas exigencias
que se nos imponían por la entrada en la UE.
Este
organismo tiene como objetivo: Velar
por la transparencia de los mercados de valores españoles, fijar unos precios correctos y proteger
a los inversores.
Unos
años después tuvimos la demostración palpable de su inutilidad con los
problemas ocasionados al inversor en: El “Fórum Filatélico”, “Gescartera”…
¿Ha cumplido en estos casos la CNMV con la
función legal que inspiró su creación?
Un
montón de españoles están en la indigencia por su culpa.
2.- El
Banco de España
En
España, antes de entrar a formar parte de la Unión Económica y Monetaria (UEM)
el 1 de enero de 1999 fue necesario modificar la Ley de Autonomía del Banco de España para recoger en ella la
potestad del Banco Central Europeo (BCE)
a la hora de establecer la política monetaria de la zona euro y sus
facultades en la política de tipo de cambio. También para adaptarse a las
disposiciones del Tratado de la Unión
Europea (TUE), a los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos
Centrales (SEBC) y a las orientaciones e instrucciones emanadas del BCE.
Una
vez que todo estaba en marcha pues ya sólo le faltaba cumplir con sus funciones propias para servir a los
españoles sin fallar en el engranaje de la UEM.
Del
conjunto de funciones que le competen voy a resaltar dos de ellas:
a)
Promover el buen funcionamiento y la
estabilidad del sistema financiero y de los sistemas de pago nacionales, sin
perjudicar las funciones del BCE.
Aquí entran las operaciones de
provisión urgente de liquidez a las entidades.
Lo
han hecho pero yo me pregunto como persona poco preparada para responder… ¿No hubiera sido mejor dejar que quebraran las
entidades que gestionaron muy mal e inyectar el dinero de sus rescates a las
familias hipotecadas para que pagaran su trampa?
De
ser así, tal vez, las familias no hubieran sido estranguladas por las entidades
bancarias que suspendieron sus deberes y éstas hubieran recibido su dinero de
los préstamos que el Estado hubiera dado a las familias. Ellas prestaron y hubieran
recibido, el tema ya estaría resuelto… ¿O no?
De
haberlo hecho con esta propuesta se hubieran aislados los problemas de ellas y
hubieran quedado al descubierto sus malas inversiones en las compras que
hicieron de “activos tóxicos” a los
bancos americanos y que vendieron como “imposiciones
a plazo fijo” a los humildes ahorradores, dejándolos en la ruina. Así las
consecuencias de sus inversiones malas habrían sido de su exclusiva mala
gestión y, por ella, las tendrían que haber pagado los accionistas que durante
muchos años se ufanaban de un reparto sustancioso de ganancias… ¡¡¡Ahora les habría tocado perder a ellos y no
a los de siempre!!!
b)
Supervisar la solvencia y el
cumplimiento de la normativa específica de las entidades de crédito, otras
entidades y mercados financieros cuya supervisión se le ha atribuido.
A
mi entender, no ha cumplido con esa función porque ha permitido que, durante
muchos años, los “Consejos de
Administración” de las entidades bancarias hayan sido ocupados por las personas incultas que los sindicatos y los partidos políticos les colocaban por ley.
Las
consecuencias de este mirar para otro sitio del Banco Central de España nos ha
llevado a la situación caótica de nuestro sistema económico.
¿A quién hay que responsabilizar?
Para
mí queda muy claro, los que estuvieron al frente y lo consintieron.
3.- Los
políticos
Una
gran cantidad de ellos no han gestionado para el bien de la ciudadanía y sólo
se han preocupado de hacerlo para sus partidos y, de paso, para ellos.
Para
llegar al poder comenzaron gritando… ¡¡¡Viva
la libertad!!!
Cuando
el PODER fue de ellos gestionaron siempre con los mecanismos dictatoriales que habíamos repudiado, lo han hecho y
hacen así para imponer leyes que les favorezcan a ellos y no se preocupan jamás
de que el “estado del bienestar” sea
cada vez mejor. Ahora lo complicado es mantener bajo mínimos lo logrado.
Las
leyes que nos proponen no son aprobadas por una necesidad objetiva y sí para
permitir a quienes gobiernan obtener ventajas electorales. Ejemplos:
1º.-
Papeles para todos buscaba engordar
las listas electorales de personas extranjeras que, en el futuro, los votaran
como agradecimiento por la medida adoptada para regular su situación en España.
2º.-
Una Ley de Educación que permite
pasar de curso sin aprobar genera un montón de incultura, ahí están los
resultados emitidos en el informe Pisa, así se favorece la intención de voto
sin un criterio objetivo que busque el bien de la nación. La incultura vota de
manera subjetiva y no busca, con objetividad, el bien colectivo.
En
Andalucía nadie se inmuta con los miles de millones de euros que se han perdido,
ya sabéis en qué.
3.-
Una Ley del aborto que permite matar a los inocentes. Esto
ocurre porque la LIBERTAD ayuda a que,
quienes se hacen llamar progresistas, aprueben
leyes que protejan a ciertas especies vegetales y a los animales del
maltrato (postura muy correcta y loable) pero, incomprensiblemente, luego no dan
importancia a que una criatura sea destruida en el vientre de su madre.
¿Tiene esta postura sentido?
Podríamos
seguir enumerando ejemplos pero… ¿Serviría
de algo?
Por
ejemplos como estos hemos caído en la “dictadura
de la demagogia alienante” donde todo vale… ¿Sabéis por qué?
Porque
el “Sistema judicial” no cumple con
la función que le corresponde, bien porque no le dejan o porque procede en las
resoluciones judiciales con total subjetividad interesada.
Los
políticos no han adaptado la Constitución
a los cambios de los tiempos a tiempo, nos imponen ajustes pero ellos siguen
con sus despilfarros, no están dispuestos a revisar el “Estado de las autonomías” porque quedarían sin biberón la inmensa
mayoría de ellos.
Sí
han conseguido volver a dividir a los españoles, Cataluña pide la separación de
España para que les regalemos el resto los cerca de 60 000 mil millones de
euros que han malgastado… ¿Sigo o paro?
4.- Los
españoles
Nosotros
también somos culpables, que se salve el que pueda, porque hemos vivido por
encima de nuestras posibilidades, la bonanza financiera nos hizo creer que
éramos ricos y por eso nos dio a muchos por adquirir buenas viviendas, coches potentes,
vacaciones… Los pobres criticamos a los ricos para luego hacer como ellos
cuando se nos presenta la ocasión, para eso no hace falta tanta filosofía
barata.
Esto
nos llevó a vivir al día y a no ahorrar, cuando hemos sido estafados por el
sistema financiero, nacional e internacional, los primeros en caer hemos sido
los pobres.
También
hemos vivido muchos años engañando más de la cuenta con subvenciones,
percepción de subsidios sin corresponder, no pagando los seguros sociales del
trabajo prestado para no perder lo anterior, negándonos a pagar el IVA de las
facturas…
Ahora, como despedida, un atardecer tomado en Roquetas de Mar el 21 de agosto pasado para que todo no
sea desagradable…
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